martes, abril 26, 2016

Nuevo proyecto: libro para ayudar a aprobar exámenes


Muchos debéis saber ya que no creo en los exámenes. La mera noción de usar números para evaluar el conocimiento o las habilidades me parece un artefacto engañoso y falaz.

Pero el sistema es el sistema, y muchos son los que se ven afectados por esta plaga educativa. Muchas puertas se abren o cierran con un examen, y muchas decisiones vitales importantes se toman a partir de una décima arriba o abajo. Por otra parte sé que hacer exámenes es una habilidad - una competencia si sois eduquisquillosos - y uno puede aprender a rendir mejor en exámenes.

Por eso, después de años pensando en ello he decidido escribir un libro sobre aprender a aprobar exámenes, una aproximación de lifehacking. María José, con quien ya he escrito el libro Pan Sin Gluten me ayuda a escribir aportando rigor, Marta Forment va a ser la artista ilustradora (pero el dibujo de arriba lo he hecho yo :-) ). Ahora te pido que si te interesa el tema me eches una mano. Necesito opiniones, preguntas y feedback. Mucho feedback. Estoy creando una lista a la que voy enviando partes del libro a medida que lo escribo. Algunos ya estáis en esta lista y me estáis ayudando mucho. Al final todos los de la lista vais a recibir una copia gratix del ebook.

¿Quieres ir leyendo el libro a medida que lo escribo y aportar feedback?

* Campo requerido

jueves, abril 14, 2016

De como una alergia alimentaria dio paso a escribir y publicar un libro: Pan sin gluten

Fui a una visita con la doctora a raíz de síntomas alérgicos diversos poco después de pasar una pneumonía. Lluïsa, mi doctora, me dijo que todo parecía indicar que parte de mis síntomas eran causados por sensibilidad al gluten. Mi terapia no iba a consistir en tomar medicamentos de ninguna clase, sino en cambiar mis hábitos alimenticios: eliminando por completo el gluten de la dieta. Más adelante detectamos que también María José  y nuestro hijo pequeño de un año y medio eran sensibles al gluten. Casi inmediatamente supimos que a nuestro hijo mayor de 4 años no le afectaba el gluten, aunque es sensible a la caseína, una proteína que se encuentra en la leche (principalmente de vaca) y -al igual que el gluten -se suele usar en productos inesperados como el jamón york y las patatas fritas.

A partir de ese momento nos encontramos con la tarea de modificar la dieta de toda la familia, o casi, eliminando los productos con gluten y los que contenían leche. Centrándonos en gluten, donde vivimos hay supermercados y varias tiendas de dietética donde ofrecen productos sustitutivos de alimentos que habitualmente llevarían gluten: pan, bollería, pasta, pizza, etc.

Pero estos productos no siempre cumplían con nuestras expectativas, o sea: que no nos parecían tan buenos como las versiones hechas de trigo y, además, son bastante más caros. Comer sin gluten es caro. Por ejemplo, un pan de molde sin gluten puede costar hasta 3 y 4 veces más que una alternativa hecha de harina de trigo. Mirando la composición de muchos de estos productos sin gluten nos sorprendió la presencia predominante de almidones, además de azúcares, conservantes y aditivos que uno no espera encontrar en un pan.

Si bien es posible encontrar con facilidad harinas de trigo, espelta, kamut o centeno con certificación Eco o Bio para hacer panes en casa, para elaborar pan sin gluten se comercializan unas mezclas de harinas, almidones y otros ingredientes llamadas mezclas (o mix) panificables. Muchas de las mezclas panificables sin gluten, en general no llevan certificación Eco o Bio, ni indican si sus ingredientes proceden de OGMs[1] o no.

Si íbamos a cambiar nuestra dieta para estar más sanos, decidimos que debíamos asegurarnos de que realmente adoptaríamos una dieta más sana. ¿De que nos iba a servir dejar el pan con gluten para tomar panes hechos a base de féculas y almidones, más azúcares y un montón de aditivos? Se nos hizo evidente que o bien íbamos a tener que dejar de comer pan, bollería y similares, o tendríamos que aprender a hacer nosotros nuestros panes. Asegurándonos de que comemos algo sano y equilibrado, además de sabroso. No olvidemos que tenemos niños en casa y tienen un paladar exigente.

El problema con el que nos encontramos al empezar a hacer pan sin gluten es que las mezclas panificables sin gluten no se comportan como la harina de trigo (con gluten). Por tanto, al intentar aplicar las técnicas habituales de hacer pan a las mezclas sin gluten, el resultado fue desastroso: panes que se desmigajan, panes que no levaban, panes compactos etc.. Además, existen muchas mezclas panificables en el mercado, y cada una se comporta de manera diferente.

Esto significa que si lees una receta de pan que utiliza la mezcla X, y tu la intentas hacer en casa con la mezcla Y, probablemente el resultado no sea el esperado. Además, para cada mezcla hay que añadir cantidades diferentes de agua, levadura, sal etc. Incluso algunas mezclas ya llevan levadura incorporada y sólo hay que echar el agua.

En definitiva, un lío!.

En nuestros inicios haciendo pan sin gluten echamos en falta una parte de información sobre el saber o la “ciencia” que hay detrás. En nuestra búsqueda por blogs y páginas de Internet de recetas no encontramos los principios que hay detrás de cada receta. Nos faltaba la explicación de por qué los procesos funcionan de una determinada manera y no de otra, con unos determinados ingredientes y no con otros. Mucho de lo que encontramos en Internet es incompleto, poco estructurado, contradictorio y es muy difícil llegar a saber algo con certeza.

Por una parte nos hizo falta experimentación, más o menos metódica, para empezar a ver que funcionaba y que no. Por otra parte consideramos importante estudiar los principios que hay detrás de la elaboración del pan, que incluyen estudiar el mismísimo gluten que queremos evitar en nuestra dieta. Porque necesitamos entender qué es el gluten y que papel cumple para poder suplir su ausencia en nuestras recetas. También estudiamos la naturaleza de la levadura y los procesos en los que está implicada, sus alternativas, aquello que la potencia y que la inhibe.

 Finalmente, empezamos a preocuparnos por las propiedades nutritivas de los ingredientes que introducimos en nuestras recetas. No tardamos en decidir que debíamos buscar una alternativa a las mezclas o mix panificables comerciales. Solo así podríamos asegurar las propiedades alimenticias de nuestros panes, y además seriamos capaces de escoger que aditivos íbamos a añadir a nuestros panes y saber porqué lo hacemos. Fuimos abordando las preguntas que se nos iban abriendo como el inicio de un proyecto de investigación, que en esta ocasión no seria parte de nuestra actividad profesional, sino que afectaba a algo tan personal e intimo como la salud de nuestra familia.

Y de ese proceso salió la idea de compilar lo que habíamos aprendido. De ello ha salido el proyecto Pan Sin Gluten ( otro blog de Ludo (Marc Alier) y señora) y el libro que hemos publicado en Kindle y tapa blanda. Ya a la venta oigan :-)

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[1] No vamos a entrar en el tema de los OGMs (Organismos Genéticamente Modificados) ni a favor ni en contra. Pero entiendo que, a fines informativos, debería constar en la etiqueta de donde procede el maíz, soja o arroz de un pan o un mix panificable. También tendría que ser posible estar informados de que tipo de pesticidas (y en el caso de alimentos cárnicos medicamentos) han sido usados. De esta forma, a base de prueba y error, mucha gente podría identificar porqué algunas cosas les sientan mal. O sea: me sientan mal la marca X de espaguetis ->  se ha usado A para cultivarlo -> pruebo la marca Y que ha usado otras cosas y no me sienta mal ... ergo voy a evitar A en mis alimentos. Sea X el Roundup o el mejunje que sea. Seguramente mucha gente sensible al gluten, o al pollo, o al huevo, o la leche etc... no es sensible a estos alimentos sino a cosas que se han usado para su cultivo. Cuanta más información tengamos de lo que lleva nuestra comida más podremos saber de las causas sus efectos, hacer experimentos (personales y sistemáticos) y saber cosas sobre el tema. El oscurantismo no beneficia a nadie. ( Y una lista de E's y omitir aspectos como pesticidas y medicamentos es una forma de oscurantismo)

jueves, noviembre 12, 2015

Gravando mis clases [Audio]Webservices classe 5: Moodle Webservices, IMS LTI y Bullshit

Pues eso, otra entretenida clase sobre webservices con buen humor algunas palabrotas y un fuerte acento inglés del Maresme.  En este caso uso mi experiencia en los Webservices de Moodle y IMS LTI para explicar cosas y hacer chistes malos como el del tiburón.

jueves, octubre 22, 2015

Grabando mis clases [Audio]: core web technologies and webservices lecture 04

Sigo gravando y poniendo online las clases de teoria en la asignatura de  Webservices del MASTER MIRI (Innovation and Research in Informatics) de la FIB

Las clases las grabo usando el iphone i el micro Røde smartlav+, un micro lavalier ( de corbata, vamos) relativamente económico. Usado junto con el app de gradación de  Røde me permite obtener una buena calidad, control de la ganancia del micro y compartir directamente con Soundcloud, Dropbox... y ah, si icloud.

En esta clase continuo el tema de "core web technologies" y sigo con mi manía de conectar la tecnología con los aspectos sociales, económicos y empresariales. Aquí os lo dejo por si os interesa.

martes, octubre 06, 2015

Lo que pasa en Europa se queda en Europa. Tiempos interesantes.


En los países de la unión europeos tenemos algo parecido a la Ley de Protección de Datos de carácter personal (LPD )en la que se reconocen ciertos derechos de las personas sobre la información relativa a ellos mismos y cómo se debe tratar esa información por parte de empresas y organizaciones.

Pero existe un problema explicado por la ley de ruptura, formulada por Nikolas Negroponte en Being Digital. El progreso tecnológico avanza a un ritmo exponencial marcado por la ley de Moore, el ritmo al que la sociedad adopta este progresos tecnológico es menor pero también sigue un patrón acelerado... y las leyes ... las leyes evolucionan de forma lineal, en el menor de los casos. En España en el apartado educativo sin ir mas lejos tenemos la costumbre de retroceder o de simplemente marear al sistema con tantos cambios idiotas hasta dejarlo cuasi disfuncional.

Volviendo a la ley de ruptura, es evidente la ruptura entre la sociedad digital y el sistema legal, que cuando consigue crear normas para una situación esta ya ha evolucionado a un escenario muy diferente.

El tribunal de Justicia Eurpoeo ha sentenciado que los datos personales de los ciudadanos de la UE, por muy memos que estos sean y los compartan abiertamente, deben permanecer en servidores en la UE para garantizar los derechos que leyes como la LPD pretende garantizar. Esta sentencia le da un toque de atención a la Comisión Europea que permitía que empresas Americanas almacenen nuestros datos en sus servidores si cumplían una serie de condiciones.

Pero el circo de PRISM y la NSA desatado por Wikileaks hace un año, ha originado una denuncia bien fundada. Si los servidores de las nubes en EEUU están pinchadas ... ¿quien garantiza por ejemplo mi derecho a solicitar el borrado de mis datos personales? !Si la  NSA seguramente tiene una copia!!

Así pues Amazon, Facebook, Google, Apple, Twitter y miles de Startups en silicon Valey van a tener que contratar o montar servicios de infraestructura en Cloud situados en terreno soberano de la UE. Un buen sector en el que invertir en los próximos meses, a buen seguro.

Pero los tiempos interesantes de fricciones legislativas internacionales relativas a las tecnologías de la información no han hecho más que empezar. Aquí un Ludo se atreve a hacer unas prediciones sobre áreas conflictivas.

Educación: ¿Cuanto tiempo vamos a poder mantener la ilusión que es imprescindible  una escolarización obligatoria, siguiendo unos planes uniformizados y un sistema de títulos que no garantizan conocimiento o competencia, y que limita el aprendizaje a una etapa de la vida... cuando el mundo cambia al compas de la ley de ruptura?

Automoción: En menos de 10 años va a ser mucho más seguro un coche conducido por ordenador que por un humano. ( !Me juego una cena! ¿Que va a suceder? ¿Vamos a hacer obligatorios los coches autónomos ? ¿Vamos a prohibir conducir a los humanos? ¿Que va a pasar en el periodo intermedio antes que los coches sean manifiestamente mejores que nosotros?

Fabricación: la Impresión 3D está a 10-15 años de sustituir el 90% de los procesos de fabricación de hoy en día - !va otra cena! Esto va a afectar a cientos de leyes y normas. Veréis que salto!

¿Queréis más? Generación de energías limpias, baterias, coches eléctricos, viajes a Marte ... basicamente todo en los que Elon Musk meta las manos. Ciber-monedas, secuenciación del ADN, OGMs, extensión de la esperanza de vida, minería de asteroides...

Todo esto viene, antes de 15-20 años estas tecnologías y su aplicación en nuestras vidas van ser tan usual como los hoy smartphones que hace 7 años eran cosa de geeks.

Ni nuestras leyes, ni nuestro sistema socioeconómico están listos para la que se nos viene encima.

Tiempos interesantes.









lunes, octubre 05, 2015

Carta de la Desexcelencia : Salvemos la universidad

En el blog de Jordi Adell leo un texto muy interesante con el que estoy muy de acuerdo en una gran parte y no tengo problemas en suscribir y difundir. En realidad suelo estar de acuerdo y suscribo cualquier cosa que diga Jordi, pero en este caso encuentro que la Carta de Desexcelencia coincide - de forma mucho más elocuente - con mis reflexiones sobre bastantes temas que abarca el texto.

Así pues os reproduzco y suscribo - sin llegar al suicidio profesional, por supuesto - La carta de la Desexcelencia.

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Carta de la “desexcelencia”

En los inicios del siglo XXI, la excelencia es una idea omnipresente. La encontramos en la empresa, en el deporte, en la alimentación, en la televisión, y ha llegado hasta la intimidad de nuestros hogares. La excelencia expresa la superación personal, el crecimiento continuo del rendimiento y del éxito en un mundo en el que se extiende la idea de que nos hallamos frente a un profundo cambio donde solo los más fuertes sobrevivirán.


Recuperada por la política neoliberal y por el mundo empresarial desde los años 80, la excelencia se apoya en un lenguaje mágico y seductor que despierta cierta sonrisa ya que hay mucha distancia entre los eslóganes de los nuevos managers y la realidad que tratan de construir. Sin embargo, esta sonrisa desaparece cuando analizamos los efectos concretos de una gestión de las cosas basada en la idea de la excelencia: hipercompetitividad, desvalorización de los saberes construidos sobre la experiencia, modificación continua de las prácticas profesionales, precariedad, evaluaciones estandarizadas, todo ello provoca efectos negativos de desmotivación, baja autoestima y disminución de la calidad del trabajo.

Aunque en la universidad la idea de la excelencia ha llegado más tarde que en otros ámbitos, muchos dirían que ha sido acogida con los brazos abiertos, con la fe del converso. En el agitado proceso de Bolonia, que consagraba la competitividad entre las universidades europeas, se hacía necesario cuidar la propia imagen de marca universitaria, transformar la propia institución en una máquina de guerra capaz de absorber mayores fondos y los mejores estudiantes y profesores para poder posicionarse en los lugares de prestigio de los ránquines globales. En un contexto de crisis y penuria, la preocupación por la financiación ha impulsado aún más los sistemas de gestión de la investigación y la enseñanza basados en indicadores.

Tras una década de reformas ininterrumpidas, se observa en la actualidad un progresivo deterioro y no una mejora de la institución universitaria. Es cierto que se ha crecido en capacidad de comunicación, en capacidad de producir indicadores de excelencia que llevan a algunos a mejores posiciones en los sistemas de clasificación. Pero todo esto no garantiza que haya mejorado la calidad de nuestro trabajo. Peor aún, estos crecimientos esconden muchas veces una bajada de dicha calidad: mercantilización del aprendizaje, sustitución de saberes teórico-reflexivos por saberes instrumentales, declive del espíritu crítico, especialización extrema de campos y líneas de investigación, fraudes en la investigación, etc. Tras la fachada de cartón piedra, la política de la excelencia lleva a un resultado exactamente inverso al que trata de promover.        

Esta constatación lleva a proponer la idea de “Desexcelencia”. Lejos de querer significar un llamamiento a la mediocridad o la pereza, la desexcelencia invita a preocuparse por la calidad real y efectiva del trabajo en la universidad, de modo que seamos conscientes de la naturaleza del trabajo que realizamos y de la satisfacción que puede producir. Según este enfoque, inspirado en el trabajo artesanal, la calidad se cultiva conciliando el acto y el sentido, lo que pone en cuestión la actual gestión de las universidades. El llamamiento a la desexcelencia no reivindica la vuelta a ninguna edad de oro sino que invita a criticar la actual evolución fallida de las universidades.

¿Para qué una “carta de la desexcelencia”?

A lo largo de la década pasada se han hecho oír en el mundo académico en Francia y Bélgica, numerosas voces críticas que han denunciado las prácticas de la excelencia en la investigación y la docencia. Entre otras propuestas, se ha preconizado ralentizar –Slow Science– y repensar los valores en el mundo universitario de cara a alcanzar un trabajo de mayor calidad: trabajo compartido, honestidad, gratuidad, satisfacción con el trabajo bien hecho.

Se han promovido múltiples llamamientos con miles de firmas de apoyo en todo el mundo. Este hecho es satisfactorio, pero se hace necesario ir más allá de la firma, la sensibilización y la denuncia. Es preciso que cada uno reflexione sobre el lugar que ocupa en la reproducción de la ideología de la excelencia. Se hace necesario conocer la responsabilidad personal en el desarrollo de esta lógica y saber hasta qué punto formamos parte y colaboramos en el funcionamiento de está mecánica. Cuando aceptamos ciertas reformas generadas en nombre de la excelencia, cuando cumplimos las imposiciones que esta nos reclama y la carrera competitiva que impone, nos convertimos en actores de nuestra propia destrucción.

Una forma de salir de estas contradicciones es transformar nuestras maneras de ser y actuar y poner en práctica nuestros valores y no solo hacer llamamientos a las autoridades educativas, que parecen más reocupadas por la imagen que por el funcionamiento real de la universidad.

Con esta finalidad nace la carta de la desexcelencia. Es fruto de una reflexión colectiva que pretende abrirse a la participación de todos. Una reflexión que busca sustituir la ilusa meta de la excelencia por la idea de un trabajo honesto y bien hecho en el marco de una universidad pública, democrática y accesible, algo muy diferente a las tendencias que hoy se abren ante nuestros ojos.

Más allá del debate, aceptación y firma de esta carta, se pretende su difusión a través de la apropiación personal y crítica de su contenido y mediante la adopción en la vida académica de cada uno de nosotros: en la docencia, en la investigación y en la gestión. Las proposiciones que contiene la carta pueden ser moduladas en función de los perfiles individuales y de las posibilidades de acción de cada uno. Por más que les pese a los nuevos managers de la universidad, hay múltiples intersticios en los que se desarrollan formas de resistencia muy diferentes. Desde esta carta no se hace un llamamiento al suicidio profesional a través de su cumplimiento a rajatabla. Proponemos que esto pueda ser modulado dependiendo del margen de maniobra de cada estamento académico. Para lograr una comunidad universitaria basada en el diálogo y la solidaridad, lo ideal sería su máxima extensión.



DOCENCIA

La enseñanza es una misión esencial de la universidad. No es un producto de consumo sujeto a normas de rentabilidad.

Consecuentemente, me comprometo a:

– Defender la libertad de acceso de los estudiantes a la universidad.

– Oponerme a la organización de áreas de conocimiento basadas en fenómenos de moda o de mayor número de alumnos.

– Denunciar los discursos y dinámicas que están transformando las universidades en instituciones estrictamente profesionalizantes, prometiendo la adquisición de competencias directamente operacionales.

– Rechazar el trato a los alumnos como si fueran clientes o consumidores. Más en concreto:

            -Llevando al centro de la docencia dinámicas de construcción del saber poniendo en marcha dispositivos pedagógicos que permitan la construcción conjunta de saberes –seminarios conjuntos entre asignaturas, trabajos prácticos-.

            – Luchando contra la infantilización de los alumnos en los procesos de aprendizaje que va aparejada con la estandarización de contenidos y de las expectativas. Ello impide el desarrollo de la curiosidad y del espíritu crítico.

            – Evitando la estandarización de las formas de evaluación.

– Mantener una exigencia intelectual hacia los estudiantes, explicándoles sus obligaciones y responsabilidades en materia de trabajo personal y exponiéndoles los objetivos y las exigencias de los cursos, discutiendo con ellos la organización de los contenidos y recogiendo información para valorar el efecto de la docencia y planificar cursos sucesivos.

– Crear una enseñanza reflexiva que permita al alumno construir herramientas para interpretar mejor el mundo.

– Rechazar los listados de “competencias” que no tengan como principal objetivo la expansión personal e intelectual de estudiantes y profesores mediante la construcción de saberes (pensamiento), saber hacer (métodos) y saber estar (valores).

– Promover reflexiones pedagógicas colectivas a escala departamental para contener la creciente estandarización actual de la enseñanza.

– Velar porque las líneas pedagógicas institucionales centralizadas no caigan en las mencionadas formas de estandarización docente y de uniformización tecnológica de la pedagogía.

– No promover o participar en cursos, o tipos de formación que puedan producir una discriminación económica.

– No seleccionar nuevos profesores o nuevas promociones que se basen únicamente en su experiencia de investigación y publicaciones o en su capacidad de movilizar fondos de investigación. Las capacidades pedagógicas han de ser una prioridad para contratar docentes.

– Valorar la experiencia profesional en las contrataciones solo cuando esta beneficie a los alumnos y a la investigación.

– Exigir que cualquier procedimiento de evaluación externa o interna de la docencia tenga claramente especificados sus criterios y objetivos y recoja los puntos de vista de los evaluados sobre la cuestión.



INVESTIGACIÓN

Para nosotros, la investigación genera conocimientos diversos y abiertos. No es una empresa productivista y utilitaria. No tiene como finalidad la fabricación de productos acabados.

En consecuencia, me comprometo a:

– Considerar la investigación y la docencia como inseparables, tanto en los principios como en la práctica. La investigación se enriquece con el dispositivo pedagógico y este permite la transmisión de conocimientos y el surgimiento de nuevas preguntas de investigación.

– Defender la libre elección de temas de investigación, sin imposiciones basadas en criterios de rentabilidad.

– Rechazar las actuales lógicas de evaluación y clasificaciones que ponen en competición a los investigadores y a los grupos de investigación haciendo que peligre el trabajo colaborativo. En concreto, me comprometo a:

            – No dar validez a los ránquines internacionales, cuyas finalidades y métodos deben ser discutidos.

            – No participar o someterme a evaluaciones que no se correspondan con autoevaluaciones decididas por los propios grupos de investigación. Lo que significa que los criterios de evaluación hayan sido discutidos colegialmente y lleven a evaluar objetivos pensados conjuntamente.

            – No aplicar sistemas de evaluación en la universidad que provengan de otro tipo de evaluación concebida de manera estándar para otro tipo de organizaciones (como empresas, por ejemplo).

            – Rendir cuentas a la sociedad, pero sin que esto cree una dependencia de la demanda social o privada. Es necesario defender la perspectiva de una investigación a la escucha del mundo, pero lo suficientemente autónoma para que su agenda no venga marcada por otras finalidades.

– Respetar las reglas en cuanto a la contratación y promoción del profesorado.

            – No primar procedimientos de contratación que desfavorezcan a los candidatos “locales”

            – Eliminar la hegemonía de baremos cuantitativos (número de publicaciones, índice de impacto, factor h…). Reintroducir prioritariamente los procedimientos cualitativos que se centren sobre la valoración del contenido de los expedientes.

            – No utilizar el postdoctorado en el extranjero como criterio de selección (es claramente discriminatorio para las mujeres y los menos favorecidos económicamente)

            – Para los procesos de selección, contratación y promoción, creación de formularios y procedimientos abiertos que den cabida a la argumentación y la expresión de los méritos de manera argumentada y no sujeta a número de caracteres u otras limitaciones por los procedimientos informáticos al uso.

            – Promover ayudas accesibles a aquellos que no alcancen las contrataciones

            – Promover que los procesos de movilidad en la investigación se acojan a programas financiados.

– No sometimiento a la obsesión productivista en materia de publicaciones. Crear medios para que las investigaciones largas no se vean discriminadas por esta obsesión de publicar rápido. Facilitar la difusión de la investigación al conjunto de la sociedad.

Lo que implica:

             – Apartarme del uso de indicadores bibliométricos en la gestión de las carreras y en la selección de los proyectos de investigación.

            – Evitar obsesionarse con la posición ocupada en el marco muy cuestionable de los indicadores bibliométricos (índice h, factor impacto…) o con la posición ocupada por otros colegas.

            – Reflexionar junto a los investigadores más jóvenes sobre los peligros de una investigación basada en la ideología de la excelencia que da prioridad a la cantidad y la rapidez por delante de la calidad y el contenido.

            – Favorecer la publicación de textos de síntesis (en artículos, libros o capítulos de libro) y no la reiteración o clonación de artículos con vistas a inflar el curriculum.

            – No firmar artículos en los que no haya tenido un papel activo en la investigación y la escritura.

            – Favorecer plazos de entrega largos en las convocatorias para conseguir mejores niveles de calidad en la escritura.

            – Favorecer la escritura conjunta posibilitando la firma en nombre de colectivos y no de autores.

            – No dar por supuesto el inglés como lengua de publicación

            – Cuidar que los contratos de publicación no dejen nuestras investigaciones en manos privadas y con finalidades mercantiles.

            – Publicar en Open Acces

            – Publicar en revistas locales, regionales, nacionales y en las editoriales universitarias.

            – Favorecer la discusión de mis investigaciones dentro y fuera de los medios académicos.

            – Redactar y publicar resultados a disposición de medios y colectivos no académicos (revistas de asociaciones, por ejemplo).

           – No dejar que mi trabajo de investigación me aleje de otros ámbitos de la actividad universitaria.

– Combatir la conversión de los grupos, departamentos o institutos de investigación en células empresarializadas:        

            -Favoreciendo la gestión colegial y democrática, demandando sistemas que la posibiliten

           -Favoreciendo la existencia de estructuras interdisciplinares en la universidad.

            -Favoreciendo diversas formas de vinculación de las personas a las unidades de investigación.

            -Protegiendo y desinfantilizando la situación de los doctorandos. Promoviendo su participación paritaria y su libertad académica de elección en la investigación.

Igualmente, posibilitando una información lo más clara posible sobre sus expectativas profesionales en la universidad y eliminando en lo posible su precarización en todos los terrenos.

            -Favoreciendo el uso público y no con fines personales de los resultados de investigación producidos colectivamente y con fondos públicos. Las investigaciones realizadas con dichos fondos pertenecen a la sociedad.

-Limitar las cargas administrativas que dificultan actualmente las tareas de docencia e investigación (informes, guías docentes, evaluación, coordinación, gestión de proyectos…)

-En los contratos de investigación realizados con entidades privadas, incluir, en la medida de lo posible, un uso abierto de los resultados.



GESTIÓN-ADMINISTRACIÓN

La administración es un componente esencial en el funcionamiento de la universidad. No ha de entenderse como el equipamiento pasivo y maleable de los nuevos managers universitarios.

En consecuencia, me comprometo a:

-Exigir una estructura administrativa suficiente con un trabajo satisfactorio en todas sus dimensiones: salariales, espaciales, formativas, organizativas.

-Velar por que las nuevas iniciativas de docencia e investigación no se planifiquen sin contar con los medios que aseguren su correcto desarrollo.

-Contar con los puntos de vista y recomendaciones del personal administrativo

-Reivindicar un peso creciente de la esfera administrativa en las tomas de decisión.

-Valorizar y movilizar recursos internos en materia de organización del trabajo y de gestión en vez de recurrir a consultorías y servicios externos.



UNIVERSIDAD SERVICIO PÚBLICO

Las universidades tienen una misión de servicio a la colectividad. Son, y deben seguir siendo, un lugar abierto y conectado a la sociedad. Sin embargo, este servicio no debe reducirse a cubrir necesidades y demandas sociales marcadas por lo inmediato, decididas por los responsables políticos para su propia visibilidad personal o institucional. Tampoco es un servicio público de cara al mercado de trabajo o a las empresas para sus propias dinámicas de rentabilidad.

En consecuencia, me comprometo a:

– Defender la libertad de expresión de los miembros de la universidad, incluso cuando supongan una crítica a la institución universitaria.

– Apoyar los vínculos de la universidad con la sociedad (asociaciones, empresas, movimientos sociales) siempre que conlleven un beneficio y aprendizaje mutuo y un sentido de emancipación colectiva.

-Rechazar la visibilización personal o de la universidad a cualquier precio (por ejem. en espacios televisivos donde el formato televisivo hace imposible la explicación de argumentos complejos)

– Crear nuevos espacios y herramientas de discusión entre científicos y no científicos, que puedan generar nuevos encuentros y formas de comunicación y expresión del conocimiento.

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miércoles, septiembre 30, 2015

(Audio) Tercera classe sobre "Core Web Technologies" y un chiste malo sobre Aliens que nadie rió.


Siguiendo con la serie de clases del curso sobre webservices os traigo otra "lecture" maratoniana, de casi 1h 50 minutos sin parar. Me pasé 10 minutos de la hora y los alumnos seguían haciendo preguntas. Que ganas!!!

A parte de hablar sobre las tecnologías en que se basa la web que hoy conocemos, en esta clase reflexiono sobre la forma en que las tecnologías "cutres" ( simples, que resuelven un problema, que son fáciles de entender y con las que la gente trastea en su cocina, garaje o en un despacho a la sombra de un colisionador de hadrones son las que a medio plazo arrinconan las tecnologías serias, caras, difíciles de explicar y entender que en el presente son el estado del arte.

En esta linea la Web una solución cutre - pero simple, clara, fácil de entender modificar y extender - fue creada por un físico, no un departamento de ingeniería de software en una gran empresa o universidad.

!Zasca!

Aqui la lecture on core web technologies , webservices 3