Eso si, nosotros nos lo pasamos pipa... que experiencia!
Para saber más ved como lo relata mi amigo Tomás Manzanares en Mossagalapoma.
Todavía no he podido procesar todas las fotos que tomé en Burkina Fasso hace un par de semanas en el viaje de cooperación con la universidad de Bobo Dioulassó. Pero si que quiero compartir algunas fotos que os pueden dar una idea del carácter de este maravilloso país.
Ahí van.
Con respecto al proyecto OLPC, se nos antojaba como una oportunidad educativamente integradora, pero muy pocas aportaciones críticas se pudieron leer. Eso sí, no perdíamos tiempo en mostrarlo funcionando, fotografiarlo en el sitio adecuado, hablando de su puesta en marcha, contando proyectos piloto o hasta ayudando a su comercialización.
Y ahora que llegaría el momento de pedir cuentas, de saber el impacto real que ha tenido el proyecto, de preguntar cuantos gobiernos se han preocupado del tema y de investigar sus beneficios educativos reales en zonas tercermundistas, nos ponemos a hablar de las características futuras que tendrá el dispositivo: doble pantalla táctil y funcionalidades de ebook, al servicio de la nueva macrocampaña mediática del MIT, de las start-up que estén más atentas y de unos cuantos bloggers que tenemos que rellenar huecos diarios.
Me encuentro con un artículo de lo más triste en la revista Consumer, al que llego a través del blog de Chiti. Con el título de "Copiar en Internet" y un maravilloso subtítulo a juego, "El uso "fraudulento" de los recursos de Internet por parte de los estudiantes se ha convertido en una práctica cada vez más habitual", me consiguen poner de mala hostia; y o me queda más remedio que escribir estas breves líneas para intentar volver a recuperar mi sosiego dominguero de otro día de la marmota.
¡Joder! "uso fraudulento" mis cojones, uso fraudulento. Lo que sí es un fraude es el modelo educativo que se sigue aplicando. Los tiempos están cambiando, ya han cambiado. Si encontrar la información y documentar adecuadamente unos "trabajos", que se medían casi al peso, ya no es un problema --o cada vez lo es menos en menos sitios- porque avanza el despliegue de eso que llaman erróneamente sociedad de la información, tendremos que buscar otra forma de evaluar, además de aprender a sacar partido de las (info)tecnologías para integrarlas en un proceso de aprendizaje que se me antoja radicalmente distinto al que seguía yo en edad escolar.¿Te molesta el cambio?
¡Conviértete en cambio!
¿Detectar los trabajos copiados/plagiados? ¿Utilizar software anti-plagio? No creo que la solución de un problema que, por otro lado, no es tal, vaya en esa dirección. ¿Qué buscabas con los trabajos? ¿Capacidad de síntesis? ¿Aprender a redactar? Una reseña de La Celestina en su blog, o mejor, al Twitter, en 140 caracteres ¿Comprensión lectora? Envíalo a monografias.com y el rincón del vago a que se lea lo que encuentre y pídele que suba un resumen de cinco minutos en Youtube... Yo qué sé; se me ocurren muchas estupideces que cabrían, con un lenguaje un poco más erudito, bajo unos pocos modelos educativos. Pero coño, ¿Fraude? Vamos, no me jodas. Nosotr@s sí que somos un fraude... Ves, ya estoy más tranquilo.
Esta entrada vale por dos (en realidad por cuatro). Por una parte para recomendar Blog d’en Jordi Adell, uno dels pioners d’internet en nuestro pais y seguramente una de las personas que sabe más sobre la aplicación de les TIC a la pedagogia.
Por otra parte copio y pego de su última entrada sobre Phun:He estado jugando un rato con una aplicación sumamente divertida: Phun. Phun es el trabajo de un estudiante, Emil Ernerfeldt, para su tesis de Master de Ciencias de la Computación en la Umeå University de Suecia.
Phun (¿fun?) es un espacio de dibujo en el que los objetos (cuadrados, círculos, muelles, cadenas, ¡agua!, etc.) tienen propiedades del mundo físico, como gravedad, rozamiento, etc. Dicho así suena poco excitante, pero basta con ver el vídeo para hacerse una idea y comprender sus posibilidades. En YouTube hay más vídeos y en el wiki de Phun hay un sitio para compertir “escenas”. Está disponible para Mac, Windows y Linux. El código estará disponible cuando el autor decida el tipo de licencia (se lo está pensando). Está traducido a varios idiomas, entre ellos castellano y catalán.